Hasta los años 1930, la lactancia era una práctica casi universal. En ese tiempo, se desarrolló la leche de continuación, hecha de leche de vaca modificada, y se convirtió en un símbolo de opulencia en la sociedad. Esto llevó a una dramática disminución de la lactancia.

Ahora la lactancia es de nuevo fuertemente fomentada ya que desde el 1960, los estudios han probado repetidamente los beneficios de la lactancia y la superioridad de la leche humana. Los ninños lactantes parecen tener menos incidencia de enfermedades tales como resfriados, diarrea o infecciones de oído. Adicionalmente, los bebés lactantes es menos probable que tengan alergias. Además, la lactancia es importante para el bienestar psicológico de madre e hijo.

Sin embargo, la lactancia muchas veces es un desafío desagradable para la madre a causa de pezones retraídos, dolor en los pezones, infección del pecho (mastitis), hongos en la boca del bebé y en el pezón, fuga constante de leche y su implicación social, o simplemente una insuficiente producción de leche, que conduce a un sentimiento de culpa e insuficiencia.

Normal neonatal sucking induces visible changes in nipple skin, especially swelling and eschar (scab). Blisters, inflamed areas and peeling are also frequently observed (Ziemer 1993). Statistics reveal that 80-95 % of breastfeeding women will experience some degree of soreness with 26 % reporting extreme nipple pain (Newton 1952, Walker 1989). It is evident that a nipple trauma is still very common (Cable 1997).

El dolor en los pezones puede inhibir el reflejo de salida de leche. A medida que la madre se vuelve más tensa, se inicia un círculo vicioso que a menudo conduce a un abandono temprano de la lactancia.

El daño en los pezones es un factor que predispone a infecciones con microorganismos como Candida albicans o Staphylococcus aureus y aumenta el riesgo de desarrollar mastitis a causa de una infección del conducto de leche ascendente (Amir 1991, Livingstone 1999).

Lo más importante para prevenir la aparición de daño y dolor en los pezones es el correcto posicionamiento y enganche del bebé. (Klaus 1987).

Hay otros factores que también contribuyen a la aparición de grietas/fisuras en los pezones, como productos que eliminan la lubricación natural del área del pezón (jabones, champús), hongos y eczema o una tendencia a piel seca. Es muy importante tener una higiene adecuada con productos adecuados.

La antigua fora de proceder en caso de pezones con grietas/fisuras era mantener los pezones dañados secos. Sin embargo, como las heridas se curan en un ambiente húmedo, curan sin formar costra. Así, el nuevo enfoque es la creación de una barrera de humedad en el área dañada que ralentiza la evaporación de la humedad naturalmente presente en la piel.

Es una suerte que hoy en día el conocimiento de la importancia de la lactancia se acompaña en más conocimiento sobre cómo prevenir y tratar los problemas de las madres lactantes.

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