Reflujo

Puede notar que su bebé escupe leche durante la toma o justo después, esto es un suceso normal llamado reflujo y en casi todos los casos no es razón para preocuparse. El reflujo sucede cuando su bebé ingiere más leche de la que su pequeño esófago puede tomar, haciendo que leche sobrante regrese a la boca. Las estadísticas indican que el 50% de los recién nacidos tienen reflujo a diario, pero la mayoría de ellos lo supera cuando cumplen un año. Tanto los bebés lactantes como los que toman biberón pueden experimentar reflujo.

El reflujo también puede ser silencioso en este caso, su bebé puede estar ingiriendo leche que ha regresado en vez de escupirla. Si nota que su bebé ingiere después de haber terminado la toma, ésta podría ser la primera pista para sospechar de reflujo silencioso.

Si su bebé tiene mucha hambre y empieza a mamar rápido, si sus pechos están muy llenos, o si su bebé traga mucho aire al dejar el pezón a menudo, es probable que aparezca reflujo.

En algunos casos, el reflujo puede ser un síntoma de alguna otra condición, como intolerancia a la leche de vaca o enfermedad de reflujo gastroesofágico. Sin embargo, si su bebé gana peso contínuamente y no tiene otros síntomas de molestia, es probable que el reflujo sea simplemente un poco molesto para usted por la limpieza que requiere, pero no presenta un problema médico.

Si el reflujo ocurre varias veces al día o si hay otros síntomas, como náuseas, dificultad para tragar, irritabilidad, llanto constante, vómito de aspecto verde o amarillo, si su bebé está arqueando la espalda mientras mama o no está aumentando de peso, debería contactar con su médico.

Cómo ayudar a su bebé con el reflujo

A continuación se indican algunas recomendaciones generales para disminuir las molestias causadas por el reflujo

  • Alimentar a su bebé cogiendolo hacia arriba
  • Hacer que su bebé eructe después de cada toma.
  • Sujetar a su bebé hacia arriba durante 20 minutos después de la toma.
  • Evitar largos periodos de tiempo entre tomas.
  • Si su bebé toma biberón, compruebe que el agujero de la tetina no es demasiado grande, haciendo que salga demasiada leche demasiado rápido.
  • Levantar el final del colchón donde reposa la cabeza de su bebé, tener la cabeza un poco más alta que los pies ayudar con la regurgitación.

Si el reflujo de su bebé es grave, su médico le recomendará uno de los enfoques comunes para aliviar el reflujo. El primer paso es comprobar si su bebé tiene alergia a la leche de vaca. Elimine la leche y productos lácteos, como queso y yogur de su dieta, y observe cambios en su bebé. Si resulta que la proteina de la leche de vaca no es la causa del reflujo, su médico le recomendará un antiácido para niños, que neutraliza el ácido del estómago que causa dolor e irritación de garganta; o adicionar un espesante a laleche materna o leche de continuación. Usar un espesante para el reflujo es un método antiguo que no tiene mucha evidencia científica que lo soporte, por lo que consulte con su médico antes de probar estos métodos.