Conducto de leche obstruído

Los conductos de leche son pequeños tubos que transportan la leche desde las glándulas que la secretan hasta el pezón. Cuando el bebé empieza a succionar en el pezón, las células musculares que rodean estos tubos se contraen y empujan la leche a través de los conductos. Sin embargo, si la producción de leche es mayor que la cantidad que se exprime, la leche materna se empieza a acumular en el interior del pecho, provocando inflamación que evita el fujo normal de leche a través de los conductos. Esta condición se denomina conductos bloqueados u obstruídos. Este fenómeno puede conducir a inflamación o mastitis cuando las bacterias entran por los conductos y causan una infección, por lo que se deben tratar inmediatamente los conductos de leche obstruídos para evitar complicaciones posteriores.

Cómo reconocer un conducto bloqueado

Los síntomas usuales incluyen:

  • Un bulto duro en un pecho.
  • El pecho está tierno, caliente al tacto, rojo, hinchado y dolorido
  • El bulto y la hinchazón pueden reducirse después de dar el pecho.
  • Parece que se reduce la producción de leche.
  • Puede sacar leche espesa, gruesa o grasa.

Si empieza a sentir fiebre o cansancio, puede ser que la obstrucción hada dado lugar a mastitis, por lo que debería consultar con su médico.

Causas más comunes de un conducto obstruído

En general, un conducto se obstruye si los pechos no se vacían completamente a diario. Esto puede suceder si:

  • su bebé tiene problemas para mamar a causa de un mal enganche, malformación en la lengua o cualquier otro problema en la lactancia,
  • está aumentando el periodo entre tomas a causa de dolor en los pezones,
  • su bebé está enfermo,
  • ha decidido dejar de dar el pecho a su bebé,
  • sus pechos se encuentran comprimidos a diario, a causa de un sujetador no apropiado, ropa ajustada o dormir sobre su estómago,
  • se encuentra bajo mucho estrés y su sistema inmunitario es débil,
  • se ha saltado algunas tomas o el tiempo entre tomas es demasiado largo.

Algunos remedios para un conducto obstruído

La primera regla para un tratamiendo con éxito es no detener la lactancia. Su leche es perfectamente sana para su bebé y promueve el proceso de curación si da el pecho tan frecuentemente como sea posible. Si no puede dar el pecho por cualquier razón, exprima la leche utilizando un sacaleches o con las manos.

Las recomendaciones generales para una rápida recuperación incluyen; mucho descanso, beber mucha agua, tener una dieta sana y equilibrada. Además, aplicar compresas calientes antes de dar el pecho puede favorecer el flujo de leche y ayudar a sacar más leche durante la toma. También puede masajear suavemente su pecho durante unos minutos antes de la toma y mientras su bebe está mamando.

Alimente a su bebé cuando note que tiene hambre, regirse a un horario de tomas hace que normalmente haya largos periodos entre tomas, que favorecen la acumulación de leche. Una vez que su bebé ha vaciado un pecho, ofrézcale el otro. Empiece la siguiente toma con el pecho con el que terminó la toma anterior. Vaciar sus pechos a diario le ayudará con el flujo de leche y a prevenir episodios futuros de obstucción.

Si tiene mucho dolor, tomar paracetamol le puede ofrecer algo de alivio. Aplicar compresas frías también ayuda, utilícelas entre tomas para reducir el dolor e inflamación.

Si los síntomas persisten tras 24h de descanso, dar el pecho con más frecuencia, aplicar compresas calientes y masajear, consulte con su médico.