Cómo aumentar mi producción de leche de manera natural

¿No estás segura de si produces suficiente leche durante la lactancia? Es normal que dudes de ti misma, especialmente si te sientes desbordada y cansada y el bebé parece que no para de llorar. Esto provoca una reacción en cadena. Te sientes estresada y cansada, y te empiezas a preocupar de si el bebé no queda satisfecho. Esto aumenta la ansiedad y el estrés, lo que puede afectar a tu producción de leche. Creemos que los primeros meses con tu bebé son los más especiales. Te queremos ayudar a vivirlos de la mejor manera posible, por lo que continúa leyendo.

Cuándo produces poca leche

Si tu bebé está ganando peso de manera correcta solo con leche materna, tu producción de leche no es baja. Por otro lado, si tu bebé duerme mucho y necesita ayuda para despertarse, pierde peso y sus deposiciones son poco frecuentes, sería bueno evaluar si tu bebé recibe leche suficiente.

El estrés puede ser uno de los factores que influye en que tu producción de leche sea baja. Como madre de un recién nacido necesitas tiempo de adaptación. Ten paciencia contigo misma y con tu bebé. Cuando tu confianza vaya creciendo así como tu experiencia con la lactancia tu bebé irá creciendo sano y ambos estareis felices.En general, las madres están más relajadas con su segundo hijo. También tu cansancio puede afectar a tu producción de leche.

Cómo aumentar la leche materna

Es importante saber qué comer durante los meses de lactancia para asegurar un buen suministro de leye. Lo que comas en el post-parto y durante la lactancia afectará directamente a la cantidad de leche que produces y a tu bebé. Una de las mejores maneras de aumentar la producción de leche es continuar dando el pecho. Estimula los nervios y ayuda a que el pecho produzca más leche. Mientras tu bebé succiona, tu cuerpo estimula la producción de leche.

La clave para aumentar la producción de leche es retirar con frecuencia la leche del pecho, de manera que se acumule la mínima leche entre tomas. Por ello te recomendamos:

  • Dar el pecho con frecuencia y de manera eficaz cada dos horas
  • Colocar al bebé correctamente para que ambos estéis cómodos
  • Tómate el tiempo que necesites para dar el pecho a tu bebé
  • Si es posible, no hacer nada más que cuidarte y cuidar a tu bebé durante un par de días
  • Cambiar de lado cada vez que das el pecho ya que no olvides que todos tenemos un lado preferido
  • Puedes añadir alimentos a tu dieta que favorecen la producción de leche. Intenta comer lo más sano posible y elegir platos que sean fáciles de preparar para ganar tiempo
  • Quemas muchas calorías cuando das el pecho. Es importante que comas regularmente y lo suficiente. Aliméntate para poder alimentar a tu bebé.

Rompe el círculo vicioso

Las madres primerizas suelen experimentar algunas dificultades con la lactancia. No eres la única y para nada es un fracaso. La lactancia no debe ser dolorosa y depende de cómo se agarre el bebé al pecho. Consulta con tu asesor de lactancia o matrona. La lactancia es un tema hormonas. Si sientes estrés o incluso ansiedad, tu cuerpo producirá adrenalina que prevalece sobre la hormona prolactina y tu producción disminuirá.

Si das el pecho, asegúrate de tomar mucho líquido durante el día. Mientras esté bien hidratado trabajará en la producción de leche. Una buena recomendación es beber cuando te sientes a dar el pecho. No esperes a tener sed ya que es la última reacción de tu cuerpo que te avisa de que estas deshidratada.

No tengas miedo de pedir consejo a otras madres. Quizás a tu propia madre o hermana, una madre de 3 o una buena amiga. Estarán encantadas de ayudarte. Descubre más consejos sobre lactancia.