Causas de dolor en la lactancia

Muchas madres primerizas creen que el dolor en los primeros días de dar el pecho es normal. Aunque es verdad que se se necesita algo de tiempo para encontrar la posición perfecta que permita a su bebé engancharse bien al pecho, ignora el dolor puede hacer que sus pezones sufran algún daño y se irriten. El dolor en los pezones convierte la lactancia en algo muy incómodo, y puede dar lugar a ingurgitación y mastitis si empieza a saltarse tomas para evitar el dolor; su producción de leche disminuirá debido al bajo consumo. Por ello, es muy importante determinar exactamente por qué la lactancia es dolorosa para usted y hacer algo al respecto.

Pezones irritados y agrietados

La causa más común de dolor en la lactancia es un mal enganche. Cuando el bebé está bien acoplado al pecho, el pezón entero y la aureola se encuentran en su boca, lo que hace que la succión sea muy eficaz, y a la vez suave con sus pezones. Si no se consigue un buen enganche, el bebé está succionando en el propio pezón, causando dolor y daño a la piel del pezón.

Conseguir un buen enganche pronto le permitirá disfrutar de una lactancia sin dolor y evitar problemas en el pezón. Sin embargo, si sus pezones ya están irritados, aplique compresas frías para disminuir el dolor, pruebe también compresas para el pecho impregnadas de ingredientes nutritivos que promueven la curación.

Si un mal enganche es la causa del dolor, hable con una matrona o experta en lactancia que le ayudará a encontrar la posición correcta.

Su bebé tiene la lengua atada

Un problema en el enganche puede no ser debido a una mala posición al dar el pecho. Si su bebé tiene la lengua atada, puede ser muy difícil para ellos tomar el pecho adecuadamente. El término médico para la condición conocida como lengua atada es "anquiloglosia". Se produce cuando el frenillo (la banda de tejido que conecta la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca) es demasiado corto y estrecho, lo que hace que el movimiento de la lengua esté restringido. Consulte con su médico si piensa que es el caso, ya que un procedimiento simple resuelve este problema: se hace una pequeña incisión en el tejido que sostiene la lengua hacia abajo (el frenillo). Es probable que note una gran diferencia una vez que la lengua de su bebé esté libre para moverse correctamente.

Hongos en el pezón

Si siente una punzada de dolor aguda en sus pezones entre tomas y si sus pezones están rojos y brillantes, puede que tenga una infección por levaduras. La infección podría estar también presente en la boca de su bebé dónde se encontrarían unos puntos blancos en la lengua y/o paladar. Debería consultar con su médico para determinar el diagnóstico adecuado. Es probable que le prescriba un tratamiento antifúngico.

Mastitis

Los síntomas aparecen normalmente en un pecho solo. Sus pechos estarán irritados, hinchados, rojos y calientes al tacto. A veces, se acompaña de fiebre. La mastitis normalmente se desarrolla como una complicación de la ingurgitación o la obstrucción de canales de leche, en los que las bacterias entran al pecho y causan la infección. El tratamiento inicial incluye compresas calientes, un masaje suave antes y durante la toma, y dar el pecho tan a menudo como sea posible. Si los síntomas no mejoran en 24 horas, debería consultar con su médico.

Conducto de leche obstruído

Si nota un área irritada en un pecho o un bulto bajo sus dedos, es probable que se trate de un conducto de leche obstruído debido a la acumulación de leche. Esto normalmente sucede por aplicar sobre el pecho una presión excesiva, por ejemplo, un sujetador de lactancia de talla incorrecta, o si ha conducido durante mucho tiempo, un cinturón puede causar el mismo efecto. De igual manera que en la mastitis, aplicar compresas calientes, masajear el pecho y dar el pecho deberían aliviar los síntomas.