Problemas en la dentición

Cuando los dientes empiezan a crecer y salen a través de las encías, esto puede causar muchos problemas a niños y padres. El proceso de dentición sucede normalmente a los 6 meses, pero no sería raro que el proceso empezará entre los 3 y 12 meses. Hasta los 3 años de edad, su bebé tendrá 20 dientes de leche que serán reemplazados por los dientes permanentes entre los 6 y 21 años.

El proceso de dentición es individual y las molestias y su intensidad varían significativamente entre niños. Algunos bebés muestran solo uno o dos signos, mientras que otros experimentan una gran cantidad de síntomas molestos. Sin embargo, casi todos los niños experimentan uno de los siguientes problemas cuando aparecen sus primeros dientes, y le ofrecemos algunas soluciones.

Babear

La dentición causa con frecuencia un babeo excesivo que puede dar lugar a irritación de la barbilla o mejillas. Limpie la baba con una toalla limpia y suave y aplique una crema protectora (si está dando el pecho, su crema para el pezón puede ser una buena opción).

Masticar constantemente todo lo que caiga en sus manos

Los niños hacen esto para aliviar la presión ocasionada por los dientes que empujan bajo las encías. Notará que su hijo mastica la sábana, ropa, juguetes, artículos del hogar, su propia mano, sus manos o cualquier cosa que tenga cerca.

Puede darle a su hijo algun juguete limpio y frío para que muerda, un objeto seguro que pueda masticar y le proporcione un sentimiento de frescor. Puede masajear las encías de su hijo con sus dedos o frotarlas con una toalla húmeda fría. Tenga también en cuenta que algunos trucos antiguos que haya escuchado alguna vez pueden no ser una buena idea. Una zanahoria fría puede ser un riesgo de asfixia para su bebé, mientras que las galletas de dentición que contienen azúcar pondrá los dientes de su hijo en peligro de caries.

Otra forma de aliviar el dolor en las encías es usar geles de dentición, que pueden ofrecer un alivio calmante. Si mantiene estos geles en la nevera, proporcionarán también un efecto de frío. Otro truco es aplicar el gel de dentición a un juguete para morder, en zonas que están en contacto directo con las encías.

Tirarse de las orejas y frotarse las mejillas

Este es un signo de que su hijo experimenta dolor en las encías. De nuevo, un juguete para morder, una toalla fría y un gel de dentición pueden ayudar a aliviar la presión y reducir el dolor que su niño está experimentando. Si esto no ayuda, el uso de paracetamol para niños puede ofrecer el alivio deseado, especialmente por la noche, cuando los síntomas son más molestos.

Tirarse de las orejas también puede ser un signo de infección de oído, compruebe eso primero.

Mejillas rojas

Puede observar que la cara de su bebé se está volviendo roja. Una mejilla roja es normalmente un signo de dentición, apareciendo en el lado de la cara dónde se supone que sale el diente. Sin embargo, si las dos mejillas están rojas, puede ser un signo de fiebre, el cual no se relaciona con la dentición, y puede ser un síntoma de infección. Compruebe la temperatura de su bebé, si es mayor de 102ºF o 38.9ºC, consulte con su médico.

Pérdida del apetito

Su bebé puede encontrar muy molesto masticar sólidos. Comidas blandas y frías le pueden ofrecer algo de alivio. Puede ofrecer a su hijo alimentos como compota de manzana, zumos, fruta triturada, plátanos fríos o yogur de frutas.

Comportamiento nervioso

Aunque algunos bebés pasan por la dentición sin mucho alboroto, para otros la dentición puede ser muy estresante debido a la incomodidad que sienten en su boca. Esto puede manifestarse como un comportamiento agitado, llorar a menudo sin razón aparente, tener problemas para dormir y estar inquieto. Además de algunos remedios habituales que pueden ayudar con dolores de dentición, el amor y el apoyo de mamá y papá puede ser uno de los factores más importantes para calmar a un bebé inquieto. Durante este período, ofrecer aún más abrazos y besos de lo habitual, y su bebé puede encontrar algo de comodidad y descanso en sus brazos.

Sangrado de encías

Aunque pueda asustar, no hay razón para preocuparse. A veces, cuando el diente sale, puede ocasionar una ligera ampolla llena de sangre o un hematoma, un área dura con una pequeña cantidad de sangre atrapada debajo de las encías. No se sorprensa si la ampolla se rompe y nota una pequeña cantidad de sangre en la boca de su bebé. Puede pedir a su médico que la drene si le preocupa, pero normalmente la sangre que se ha formado desaparece cuando sale el diente.