5 remedios para la salida de los primeros dientes de tu bebé que funcionan de verdad

La salida de los primeros dientes es otra etapa importante en el desarrollo de tu bebé. Los dientes pueden salir en cualquier momento entre los 3 meses y el primer año. Es un proceso natural que sin embargo no es divertido. Por suerte hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a tu bebé a superarlo.



Cuáles son los síntomas

Los síntomas comunes incluyen:

  • Fiebre ligera (menor a 37,8 ºC)
  • Inquietud
  • Problemas para dormir
  • Llanto frecuente

Antes de la salida de los dientes es probable que notes un cambio de comportamiento asociado con:

  • Sueño interrumpido
  • Babeo excesivo
  • Morder todo lo que caiga en sus manos
  • Disminución del apetito
  • Estirarse de las orejas o frotarse la barbilla

Alivio directo

La manera de actuar contra los signos y síntomas de la dentición implica el alivio del dolor. Si tu bebé manifiesta los signos y síntomas descritos durante la salida de sus primeros dientes deberías buscar un alivio inmediato. La buena noticia es que existen soluciones para ello. En este artículo se indican 5 remedios que son clave para ayudar a tu bebé a sobrellevar sus problemas de dentición y que son seguros para él. Cada bebé es diferente, por lo que encuentra aquello que mejor le funcione.

Remedio para la dentición #1 – Abrazos y arrumacos

Los dientes que salen de repente causan dolor lo que lleva a irritabilidad y problemas para dormir. Algunos bebés apenas lo notan, pero para otros es duro. Consolarles cuando les duele, lloran o están tristes siempre ayuda. Abraza y reconforta a tu bebé todo lo que puedas y prestale mucha atención.

Remedio para la dentición #2 – Frío

Aplica frío sobre la boca de tu bebé para aliviar el dolor provocado por la salida de los dientes, puedes utilizar:

  • Paño frío
  • Cuchara fría
  • Tu dedo limpio mojado en agua fría

Cuando tu bebé ha cumplido 6 meses, puedes darle algunos sorbos de agua cuando tienen sed. En bebés más pequeños el agua se utiliza sobretodo como una herramienta externa de frío. Por otro lado, para tratar la fiebre que a veces acompaña la dentición, puedes utilizar un paño mojado en agua templada.

Ten cuidado con cualquier cosa congelada que puede provocar un daño en la salud de tu bebé y ser peligrosa. Es mejor utilizar el frigorífico en vez del congelador para enfriar una cuchara o paño.

Remedio para la dentición #3 – Juguetes mordedores

Intenta darle a tu bebé algo para morder o masticar ya que tienden a morder, masticar y chupar todo. Hay una gran variedad de anillos mordedores en el mercado, como por ejemplo mordedores orgánicos libres de bisfenol A, lo que es más seguro para tu bebé. Una manera inmediata de proporcionar sensación de confort o consuelo es darle su dedo pulgar para que lo chupe. Sabías que también pueden morder algo tan simple como un paño mojado o una galleta dura (aunque no dejes a tu bebé solo con una galleta). Básicamente tu bebé necesita algo para morder.

Remedio para la dentición #4 – Masaje

La gran mayoría de bebés presentan irritación y dolor en las encías cuando salen los dientes. Masajear las encías aliviará el dolor y les distraerá. A casi todos los bebés les gusta sentir un contacto y presión ligera sobre sus encías durante la dentición. Frota suavemente las encías de tu bebé con un toque firme de tu dedo índice. O dale varias veces al día un divertido masaje facial a tu bebé y dedica tiempo a frotar su cara y mandíbula con movimientos circulares. Esto aligerará la tensión. Si nada de esto funciona, es el momento para un baño! El agua caliente le ayudará a relajarse y le proporcionará una distracción a la constante molestia.

Remedio para la dentición #5 – Gel calmante

El objetivo es aliviar el dolor y las molestias. Si tu bebé es uno de esos bebés que sufren dolor durante la salida de los dientes, te recomendamos nuestro gel calmante para su alivio (Multi-Mam BabyDent [https://www.multi-mam.es/nuestros-productos/denticion/multi-mam-babydent/]). Este gel forma una capa sobre las encías. Reduce la inflamación cuando lo aplicas en las encías. Si se guarda en el frigorífico añade un efecto frío calmante. Es natural, seguro e inocuo si se ingiere. Además, es una buena manera de empezar a acostumbrar a tu bebé a la higiene dental.